Daniel en el foso de los leones
Daniel 6 · 7 a 10 años
Daniel trabajaba en el palacio del rey y era conocido por su honestidad. Eso molestó a otros funcionarios, que buscaron algo de qué acusarlo y no encontraron nada.
Entonces convencieron al rey de firmar una ley: durante treinta días nadie podía pedirle nada a ningún dios, solo al rey. Daniel lo supo y siguió orando en su casa, como siempre, tres veces al día.
Lo denunciaron y el rey, muy triste, tuvo que echarlo al foso de los leones. Pasó la noche entera sin dormir.
Al amanecer corrió al foso y Daniel estaba vivo: Dios había cerrado la boca de los leones. El rey mismo reconoció ante todo el reino que el Dios de Daniel es el Dios vivo.
Lo que aprendemos · Fidelidad
Daniel no cambió sus costumbres buenas por miedo. Ser fiel a Dios también cuando cuesta es parte de amarlo.
Para conversar: ¿Qué costumbre buena quieres mantener aunque otros no la hagan?
Este relato es una narración propia de lo que cuenta la Biblia en Daniel 6. No es una cita del texto bíblico; te invitamos a leerlo en tu Biblia.
NEVE